miércoles, 23 de diciembre de 2020

CAPITULO 4

 

CAPITULO 4

ESCENCIAS QUE UNEN

—01—

Han pasado dos días luego aquella tensa noche y que habiéndose decretado el plazo límite de diez días para negociar con el malvado rey Achkel del reino de Rasina.

Las instituciones educativas hicieron una pausa de todas sus actividades por al menos una semana, todo por motivos extremos de seguridad, pues Dagestan tiene una política muy estricta en la seguridad civil, donde los niños no pueden salir a las escuelas por esta ocasión, en caso de salir del hogar deben hacerlo bien resguardados, los centros laborales atienden con toda normalidad, la única diferencia es que se realiza un pequeño y estricto control con aquellos trabajadores que vienen de otros reinos, tales como el reino montañoso de Nisava y el reino vecino de Ishtria, por lo general no tenemos que preocuparnos ya que muchos de ellos tienen muy buena reputación.

 

Me encontraba fuera del palacio real para tomar un poco de aire fresco a tempranas horas del día, el cielo era completamente ligeramente azul y la brisa surcada por los arbustos que rodeaban la plaza. Me encontraba meditando un poco sobre lo que mis padres estuvieron conversando aquella noche en su habitación, preferí no quedarme a oir más detalles.

Únicamente opté en ir a mi habitación a leer unos libros que mi maestra me dejó, pues había un tema que debía entenderlo, no era nada fácil, pero era prioritario.

 

-       Buen día, princesa Aidarya.

-       Oh...gracias.

-       Su familia la está esperando en el salón principal. Adelante.

-       ¿En serio? Gracias por la información.

Apenas ingresé al palacio, los mayordomos me reciben como de costumbre, y pues era hora del desayuno, vivir dentro de un palacio inmenso con amplios salones y pasillos obviamente es un gratificante, digno para un rey y una reina. Algunas lecturas que cada noche leía mencionaban sobre el trono yace en este lugar, al igual como los tesoros familiares que se conservan hace más de 400 años, especialmente la primera corona del fundador de Dagestan, aquel tesoro que el rey Achkel quiere apoderarse por ambición propia.

-       Señorita Aidarya, puede dirigirse al comedor principal.

-       Buenos días, muchas gracias. Enseguida iré.

Las criadas me invitaron cordialmente a asistir a la gran mesa servida con diversos manjares para desayunar, apenas ingresé pude contemplar la variedad de exquisiteces.

-       Si gusta puede ir a probar algunos macarons y café. Están servidos y....

-       […] ¿De qué sabores son?

Miré con total éxtasis a una de las criadas interrumpiendo su ofrecimiento, era obvio que dulces son dulces, y es sinónimo de delicia.

-       Ahh…Este...bueno... Están los sabores de avellanas, mango y chocopie.

-       ....¿Puedo?

-       Adelante, señorita Aidarya.

-       Genial...pues allí vamos.... Con el sabor de......

Melodiosamente agarré un plato pequeño para elegir alguno de esos dulces para desayunar, tan coloridos que debía elegir sabiamente con cual empiezo.

-       Ohh... Aidarya, buenos días, creo que yo también tomaré uno, tengo antojo de probar uno de chocopie.

Crucé miradas sin que se diera cuenta, pues ya teniendo la decisión de elegir el primer macaron del mismo sabor que estoy interesada, mera coincidencia ¿No?

-       [...] Nnnnnnnnnnnnnn..... No tan deprisa, ese iba ser mío.

-       Oyeeeee... Pero mira la bandeja, tienes varios macarons a tu discreción, no seas así de egoísta Aidarya, ya sé que te gustan todo lo que se trata de dulces, pero tan temprano.... ¡No te pases!

Esta vez era él quien tenía que ponerme en mi sitio, y no le quitaría la razón por ciertas conductas inmaduras de mi parte.

-       A ver niños... ¿Se están divirtiendo tan pronto en la mesa…?

Tan temprano y van con esa clase de juegitos... ya están grandecitos para esas cosas.

Una voz seria sumado a un poco cierto tino de mandona percibimos ambos que inmediatamente frenó nuestra absurda riña.

-       ¿Ehhhh?.......¿Abuela Suspiria?

-       Sí. ¿A quién más esperabas ah......?

 

—02—

Siendo muy tempranas horas, aquella señora de cabello extenso y ceniza plata brilloso, aunque su edad no relucía su vejez con mirada lúcida, llevaba consigo un libro de indicaciones puesto que recorría cada parte del palacio como si fuera misma ama de llaves del sitio, y no es nada fuera de lo común que la encontremos de imprevisto durante el desayuno o en la hora del almuerzo los fines de semana.

La abuela Suspiria es quien está a cargo del orden principal del palacio, actualmente es una de las responsables en relaciones diplomáticas en Dagestan, ósea es la “cerebro” en los discursos.

-       A…Abuelita.... Solo pasábamos por aquí, pues esto...

-       […] Esto, ni nada.... Niña.... Sabes que los macarons no se agotan, y te he enseñado yo misma como hacer tus propios macarons ¿sabes?

¡Dios mío! Esa ligera sensación de risa nerviosa inmediatamente se borró de mi rostro. 

-       Bueno, bueno… ¿Qué estamos esperando? Pues es momento de desayunar...

-       De acuerdo, abuelita.

-       Siéntense y tomen lo que gusten con prudencia.

 

Tomamos asiento pues la mesa era bastante amplia con todas las cosas que había, degustando el jugo de frutas y algo de pan.

Era todo tranquilo cuando la abuela Suspiria levantó su mirada hacia nosotros de manera calmada y tocando una de las tazas cercanas a ella menciona.

-       ¿Alguien de ustedes me podría servir el café?

-       Yo, abuela Suspiria...

Begel aceptó servirle el café a la abuela, un poco dudoso en su opinión, pero siguió adelante.

-       Este bien hijo. Muy cortes de tu parte, adelante.

-       Sí.

Entonces mi hermano se levantó de su asiento y se dirigió para tomar la jarra de agua caliente, y también miró la jarrita del café pasado...

Por un instante vaciló sobre cuál de las dos jarras tomaría primero. Miró fijamente una a otra jarra como intentando realizar una acción previa antes de servir a la taza.

-       ¿Todo bien Begel?

-       Eh... Ehh... Sí, todo bien.

-       ¿Me puedes servir el café?

-       […]

-       Estoy esperando, Begel

No era la primera vez que la abuela Suspiria le ponía a prueba a Begel sobre la hora de servirle el café, pues se encontraba algo indeciso sobre qué líquido va primero. A esto mi abuela notó la mirada algo dispersa de Begel y le comenta.

-      Hijo.... Dime la verdad ¿Pensabas aplicar calor a la taza o al agua? Capaz pensabas calentar el café mismo.

-       [...]

Begel se asombró por un momento mientras sostenía la jarra del café pasado.

 

 —03—

-       Verás, no es necesario que me lo digas. Comprendo que estás un poco tenso, y es normal que a tu edad estas situaciones te inquieten más, sobre lo ocurrido hace unos días y sumado a las tareas que tu padre te encarga.

Déjame decirte que todo esto es muy bueno y te veo cada vez más maduro; Muchas veces en los tiempos difíciles habrán oportunidades las cuales queremos escondernos como también queremos salir a luchar, pero en esa lucha es saber cómo, muchas veces has pensado muy bien, a través del fracaso y la experiencia es que elegimos entre arriesgar para obtener la perfección o el camino del abandono.

A esto, la abuela Suspiria levantó una taza que contenía café recién pasado.

-       ¿Sabes? La vida y las experiencias que vivimos son como ver la esencia del café pasado que solemos probar.

Cada grano de café cultivado tiene un tiempo determinado en que se forma, con todas las características naturales que corresponden al café mismo, el tiempo no es inmediato, sino que tiene un proceso de nacimiento, de germinación y de maduración como todo ser vivo...

Una vez que el proceso natural haya cumplido ese ciclo finalmente he aquí el producto de los granos de café.

Te confesaré que yo prefiero probar a través del proceso natural donde requiere mucha paciencia tanto mía como la tierra y el grano de café en su formación.

Estos días se han desarrollado muchos métodos para acelerar el proceso de la maduración del café, así como muchos productos que son parte de nuestro alimento; No obstante, considero que el paso natural de las cosas podría formar alteraciones que pierden su esencia natural, es decir, brincarse de un paso a otro, no siempre resultará como uno espera...

Hay muchos factores que pueden cambiar el curso del desarrollo del tiempo, pero yo me baso la convicción de lo que se espera y la convicción que lo aún no se ve, a lo algunas personas lo llaman FE.

¿QUÉ TANTA FE TENEMOS EN QUÉ NUESTRAS ACCIONES ESTÁN DIRIGIDAS A LO QUE REALMENTE QUEREMOS HACER?

A través de los años, la vida misma me enseñó que los granos de café brindarán un delicioso aroma y la esencia es el producto que representa su recompensa, tener fe en que ese resultado será gratificante...

 

Begel estaba asombrado por el discurso de la abuela, mientras ella olía la taza ligeramente.

-       Los agricultores podrían usar calor o alguna capacidad tecnológica o incluso mágica para acelerar la producción de plantaciones de café por montones e incluso podrían darse la libertad de modificar la esencia de los mismos granos de café, pero dime eso ¿Es realmente fe?...

Un verdadero agricultor tiene certeza y sabe el tiempo adecuado para apreciar el resultado final que espera tanto pues ya está acostumbrado al mismo método y no lo cambiaría por nada en el mundo para ver, oler y probar su delicioso café cada mañana...

 

—04—

Las profundas palabras de la abuela Suspiria me hicieron también reflexionar teniendo en cuenta que la esencia de las cosas tiene un procedimiento natural, haciendo recordar ciertos pasajes de lectura que tuve y analizarme que existen algunos aspectos en la vida que debo aun mejorar.

-       Como ves así Begel, cada vez que degustes el café recuerda que todo tiene un proceso natural, una vez que tengas el café pasado en su punto puedes probarlo como gustes, he allí como se aplica tu originalidad, sírveme con dos cucharillas de azúcar.

-       De acuerdo, abuelita.

Begel tranquilamente sirvió dos cucharillas de azúcar, después el café pasado y luego un poco de agua caliente, lo necesario para tome el color necesario del café en la taza. Enseguida de dirigió calmadamente donde estaba sentada la abuela para entregarle el café servido y lo degusta.

- Bien hecho, viste que no era necesario alterar el orden de servir el café, y menos calentarlo con tu energía...

La abuela Suspiria, levanta la taza y siente el cosquilleo del aroma que emana el café recién servido.

-       Es como esperaba... Huele delicioso, como ven chicos, hay ocasiones que el café puede cambiar su calidad en olor como en el sabor de forma natural, hay cafés amargos, pese que naturalmente saben así, y le ponemos azúcar para mejorar el sabor, como también hay café de sabor seco, y también otros que su aroma desaparece aun estando servido... Ojo... No porque le hayas aplicado alguna de clase magia suceden esas cosas, sino porque en algún momento de la formación natural del café ha sufrido alguna alteración inesperada.

Uno mismo es consciente si dicha modificación fue con tal justificación o no. Cada hombre conoce la realidad y la esencia de sus actos.

Afirmamos completamente lo que ella dijo al final.

-       Realmente interesante abuela.

-       Sí, lo tomaré en cuenta.

-       Desde luego, chicos. Todas las cosas, sucesos e incluso la formación de un reino TIENE UN PROCESO, Y HAY QUE TENER LA FE NECESARIA EN CONSERVAR LAS PROPIEDADES ADECUADAS.

-       Es cierto, abuelita.

Con un golpe en el pecho y lleno de convicción, Begel pone una mirada completamente diferente y con mucha convicción.

-       De acuerdo... Son admirables tus enseñanzas, y no me quedaré de brazos cruzados, voy a seguir adelante, somos una familia fuerte y no daremos ningún paso atrás...

El tiempo que tome vamos a salir en victoria...

Esto me hizo ver a mi hermano con una cálida sonrisa mientras tenía mi taza de café con leche. Aprecio mucho la valentía de Begel; El tiempo mismo va a llevarnos tanto en el camino de la victoria y de la paz o podría llevarnos a la redención, pero vamos aprender de cada resultado...

 

—05—

Habiendo tenido una conversación muy interesante con la abuela Suspiria, pese que nos adelantamos en el desayuno. Mis padres ya deberían estar en camino. Y pues a mi madre también le encanta los macarons.

-       Chicos, buenos días... Wow... Hoy sí que he dormido bastante.

No me di cuenta y la alarma sonó como 4 veces y no le hice ningún caso...

-       Ertaza.... Buen día... ¿No te caíste de la cama?

La abuela Suspiria la mira con una expresión coqueta, algo que de vez en cuando se esperaría tan temprano…

-       ¡Qué no! ¡Madre!

Mi madre agitaba las manos en signo de negación refutando a tal intención bromista de la abuela.

-       Fu fu fu... Conociéndote, aunque ya no lo haces seguido.

-       ¡Que noooooo!... Madre.... No me hagas decirlo....

-       […] ¿Sobre qué?

-       ¿Recuerdas aquel momento en que estábamos en la oficina del segundo piso? Tu bien sabes que en las instalaciones dentro del palacio funcionan con sensores de contacto, se supone que no debes empujar la puerta, ni siquiera presionar ningún botón;
Se abren tan solo A-PRO-XI-MAN-DO-TE... ¿Recuerdas?

-       […] Oh…. Siiiiii... Continúa nomas......

-       Ese día cuando hacías una pausa en el trabajo, en la hora del almuerzo estuviste llevando los platos y cubiertos en las bandejas.

Pero cuando estabas tan solo a tres pasos de la puerta de la oficina... ¡DEJASTE CAER TODO AL SUELO!

Se imaginaría como ver a la abuela Suspiria iba marchando tranquila con la bandeja con la comida servido, para luego soltarlo estrepitosamente al suelo... Aunque no lo crea, dejar caer todo lo que tenía en sus manos producto del susto por desconocer que las puertas son completamente automáticas.

Sería completamente gracioso. Aunque.... Una sola vez yo fui testigo de ese hecho.

-       Ertaza… A veces quiero recordar que existen las manijas, pero luego recuerdo que hay puertas automáticas, y se me pasa.

-       Bueno madre, no te olvides por favor, siempre te lo voy a hacer recordar. No es muy bonito ver constantemente el mismo espectáculo.

-       Y en encima me dices que es espectáculo.

-       Bueno… Bueno…Tranquila madre, son detalles que nos sucede.

Esto lo dijo con algo de risas, para que no se sintiera completamente mal.

Habiendo recordado la abuela sobre la situación ocurrida un par de días atrás preguntaría.

-       Uhmm... Hasta el momento no hay novedades serias por lo que veo, la negociación con ese rey Achkel todavía no está dada ¿Cierto?

-       En lo absoluto madre, esas determinaciones no se pueden dar a la ligera.

-       Bien Ertaza, no descuides en ningún minuto. La integridad de nuestro reino depende la corona, los secretos no pueden ser violados por gente profana.

Begel... ¿Y qué hay de tu padre?

-       Esta en la División de Defensa Especial, está en una charla importante examinando algunos expedientes del mes y….

Repentinamente una luz intensa interrumpió nuestra conversación, una luz cegadora que envolvió todo el reino y las ventanas, nuestra visión ha sido nula por unos cuantos segundos… Cuando se empezó a disipar la inmensa luz desde donde estábamos enfocando hacia la ventana que apuntaba el panorama del paisaje hacia el río más próximo, vimos que de la nada se alzó un halo de luz violeta intenso que alcanzaba el cielo sin distorsionar el recorrido de las nubes cercanas.

-       Pero… ¿¡QUÉ ES ESO!?

-       No… No será acaso…

Repentinamente, el sonido de un transmisor emite un sonido ligero para comunicarse, era de Begel a quien estaban buscando.

-       Señor Begel, por favor repórtese en la oficina de Defensa Especial.

-       Dígame, qué se me necesita.

-       Sobre el incidente último que acaba de acontecer.

-       Está bien, iré pronto a la oficina...

 

UNA MISION SE APROXIMARIA PARA BEGEL, SIN LUGAR A DUDA EL ESTA COMPLETAMENTE PREPARADO PARA ENFRENTAR ESTAS CIRCUNSTANCIAS.

SE APROXIMAN LUCES DE AVISO O PARA ALGUNA SEÑAL DE ADVERTENCIA....

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EPILOGO

Mientras cruzaba el camino hacia este nuevo episodio de mi vida, no me olvidaría de contarte. La vida nos muestra diversos episodios, moment...